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CENSURAARISTEGUI

Diferentes países han promulgado leyes o desarrollado programas con los que limitan o bloquean contenidos que circulas en las red. En un caso, por ejemplo, se castiga con cárcel difundir “información falsa” sobre el gobierno. México podría convertirse en otro país que legisla en el tema del internet, en estos momentos en los que las redes sociales viven un ‘boom’.

En los últimos años se ha incrementado el control de la información que circula a través de internet, sobre todo ante el ‘boom’ de las redes sociales.

Muchos países incluso tienen leyes que establecen límites para la publicación y difusión de contenido; en algunos lugares se puede terminar en la cárcel o se puede bloquear un sitio porque lo que contiene no es del agrado del gobierno en turno.

Así censuran la web en diferentes países: 

  • China: Desarrollaron una red de internet dentro de su plan llamado Gran Muralla Electrónica en la que tienen control absoluto de su contenido,  además tiene la colaboración del Consejo Supremo del Ciberespacio, Guardianes de la Revolución y un grupo de trabajo que evalúa y da categorías a los contenidos de grupos criminales. Tiene bloqueados sitios de relevancia mundial, como el buscador más famoso: Google.
  • Corea del Norte: Este es uno de los países en los que la censura contra el internet es sumamente severa, pues el servicio prácticamente no existe; el gobierno tiene total control de sus contenidos.
  • Rusia: El gobierno ejerce control sobre los contenidos que circulan en la red; han bloqueado sitios por atacar al propio gobierno.
  • Turquía: Aprobaron la Ley de Internet en febrero de este año, con lo que pueden bloquear cualquier sitio web sin una autorización judicial. Ya han hecho uso de esta ley con el bloqueo a Twitter y You Tube.
  • Irán: Continúan la lucha por el desarrollo de su red interna, denominada Halal Internet, la cual está desconectada de la red a nivel mundial, ya que desde ahí las autoridades pueden tener control absoluto del contenido.
  • Turkmenistán, Siria, Vietnam o Bahréin: En estos países las autoridades locales tienen el control de la mayoría de las infraestructuras que permiten la vigilancia de las redes de internet. En Vietnam, por ejemplo, se controla a través del Ministerio de Información y Comunicaciones.

 

LA NOTA CONTINUA EN http://aristeguinoticias.com/0904/mundo/censura-de-internet-en-13-paises-del-mundo-mexico-sera-uno-mas/

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periodicos

No se trata de liberar la verdad de todo sistema de poder-esto sería una quimera, ya que la verdad es ella misma poder- sino de separar el poder de la verdad de las formas hegemónicas (sociales, económicas, culturales) en el interior de las cuales funciona por el momento.

Michel Foucault

Por Adán Chávez

 

Verdad y ciberespacio

A nivel mundial, el valor ético de “la verdad” ha funcionado por muchos años al periodismo impreso para argumentar a favor del espacio social que se le ha otorgado y que hace posible su existencia: ser el informador de las noticias que se generan en el entorno (próximo y lejano) y, otrora, el cuarto poder. Sin embargo, la importancia que tuvo este medio de comunicación ha ido mermando con la aparición de otros medios de comunicación, como el cine, la radio y la televisión, pero sobretodo en los últimos veinte años por la aparición de la Internet, el caso de México no es la excepción.

El estar informado “verazmente” implica básicamente para el lector llevar acabo una valoración de la noticia dándola por cierta. El consumo de noticias en el ciberespacio, junto con el cambio de sensibilización del consumidor de notas ante el uso de las ‘nuevas tecnologías’, han hecho que el concepto de “verdad” se metamorfosee y traslade los argumentos que la sostenían a un lugar diferente al que la hacía posible antes de la llegada de la digitalización al mundo.

La mayor parte de los principales periódicos que se publican en la Ciudad de México cuentan ya con un lugar en la Internet y se resisten a la desaparición de la forma tradicional que los materializa ante su posible público: el papel. El espacio virtual es uno de los factores que juega un papel preponderante en esta competencia por el(la) lector(a), que ayuda a la construcción de la “verdad” digitalizada, compartida y comentada. ¿De qué elementos se conforma el concepto de verdad en la prensa y de cuáles otros en el ciberespacio?, ¿la diferencia entre unos y otros contribuyen a la desaparición de los soportes físicos –el papel? ¿están desapareciendo los periódicos en México?.

Trailer de la película El reportaje (1953), de Emilio Fernández

 

Periodismo y ética

La historia de la ética en el periodismo es muy reciente si tomamos en cuenta que los antecedentes de los periódicos se remontan un siglo después del nacimiento de la imprenta de Gutenberg, al siglo XV.

Por otra parte, de acuerdo con Rivadeneira (1991):

El nacimiento de la Zeitungswissenschaft (periodismo) en el recinto universitario de Leipzig marca la culminación de un proceso gestado durante los últimos decenios del siglo XIX y el primero del XX. Por vez primera –fruto del talento visionario de Bücher y colaboradores- se planifico una disciplina científica basada en el material disperso sobre el periodismo, tanto en lo concerniente a laética, estética, sociología y economía de esta naciente materia universitaria.

Durante el siglo XX muchos países han generado su propios códigos de ética buscando establecer ciertos principios ontológicos del quehacer periodístico. Actualmente en México, de los más de tres mil medios de comunicación que existen sólo 30 cuentan con códigos de ética periodística, afirmaba en el 2009 Omar Raúl Martínez.

Según Barroso Asenjo (2011) en su propuesta para un código de ética periodística en España:

1. La primera obligación de todo periodista es el servicio a la verdad, de la forma mas objetiva, precisa y exacta posible en virtud del derecho natural que el público en general tiene a conocer la verdad.

Si bien Barroso Asenjo parece ser bien intencionado en el primero de los mandamientos para los redactores de información, aún desde la Universidad Complutense de Madrid, parece ingenuo al apelar no ya a la verosimilitud que propone en su Manual de Periodismo Carlos Marín (2004):

 En el periodismo, la verdad es la que puede comprobarse, la que se puede documentar, con la sola pretensión de que sea verdad periodística; ésta es más verosímil que cierta: el periodista transmite, informa, analiza hechos verdaderos en lo inmediato, pero no necesariamente ciertos.

 

… sino un mito, que casi da al término “verdad” un carácter religioso en periodismo y en la sociedad. Por lo que se mantiene una sustantivación a priori cuando en realidad el uso que se le da en la prensa es como adjetivo calificativo: “x información es verdadera”, con una connotación no sólo positiva sino que lleva a rastras su contraparte: la palabra mentira y la negatividad que la conlleva.

Al respecto el filósofo francés Michel Foucault (1992: 198) nos dice

La verdad es de este mundo; está producida aquí gracias a múltiples imposiciones. Tiene aquí efectos reglamentados de poder. Cada sociedad tiene su régimen de verdad, su “política general de la verdad”: es decir, los tipos de discurso que ella acoge y hace funcionar como verdaderos; los mecanismos y las instancias que permiten distinguir los enunciados verdaderos o falsos, la manera de sancionar unos y otros; las técnicas y los procedimientos que son valorizados para la obtención de la verdad; el estatuto de aquellos encargados de decir qué es lo que funciona como verdadero.

Tratar, por tanto, de apelar a una “verdad” alcanzable por parte del periodista será únicamente posible si cumple en su discurso noticioso con determinados mecanismos sociales que son los que legitiman o descalifican las enunciaciones, no dependiendo tanto de algún código de ética sino del marco contextual que lo rodea. Más adelante Foucault (Ibíd.: 199) continúa:

Por “verdad”, entender un conjunto de procedimientos reglamentados por la producción, la ley, la repartición, la puesta en circulación, y el funcionamiento de los enunciados.

La verdad está ligada circularmente a los sistemas de poder que la producen y la mantienen, y a los defectos de poder que induce y que la acompañan. “Régimen” de la verdad.

En la medida en que se profesionalizaron las carreras de periodismo y medios de comunicación en la institución universitaria el siglo pasado, se fueron perfeccionando las técnicas para la construcción de un discurso que, entre otras cosas, fuera “verdadero” y que cumpliera con los requisitos para aproximar a l@s lector@s a la sensación de sentirse verazmente informados. De hecho la creación de la fórmula de preguntas básicas, (atribuida a Melvine Stone de Associated Press) ¿qué?, ¿quién?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde? y ¿por qué? (Rivadeneira, 1991), forma parte de esto. Además, en la producción de un diario intervienen todo tipo de intereses, desde comerciales, pasando por los sindicales y por supuesto los políticos, los cuales influyen en la construcción de la noticia y de la generación de “lo verdadero”.

Trailer de Todos los hombres del presidente (1976), de Alan J. Pakula

 

A inicios de los años 70 en México, Granados Chapa (1981) señalaba en Excelsior

Lo primero que se ha de reconocer, a cerca de nuestra prensa, es que más que presiones estatales inmediatas, concretas, impide el ejercicio de la expresión libre una autocensura que casi nunca es legítima (pues la hay que tenga este carácter, cuando se finca en la prudencia y en la responsabilidad).

La razón de que esto ocurra así, es que la mayor parte de las empresas periodísticas de México son, antes que nada, negocios destinados a obtener ganancias o poder político, en vez de instituciones dedicadas a servir a la comunidad.

Y aunque el México del nuevo siglo dista mucho de aquellos años en que la relación de los periódicos y el gobierno donde iban agarrados de la mano, con contadas excepciones, la generación del discurso/verdad de la prensa sigue dependiendo de superestructuras que conforman la sociedad, llámense empresarios, iglesias, asociaciones civiles, partidos políticos, sindicatos, medios de comunicación, organismos internacionales, etc.

 

Lector, tecnología y verdad

Cada vez que se habla del número de lectores en México en las campañas prolectura, gubernamentales o de la iniciativa privada, se hace énfasis en el bajo índice de lectores de libros que hay, en los 2.8 libros per cápita que se leen al año (de acuerdo con la OCDE y la Unesco), el bajo número de bibliotecas públicas (una por cada 15 mil habitantes), en el lugar 107 de 108 que nuestro país tiene en las estadísticas de países con bajos índices de lectura (Sheridan, 2007), además de la vergüenza que las clases medias/altas “cultivadas” sienten al desgarrarse las vestiduras porque el grueso de la población no comparte su pasión por la lectura de libros. Leemos muy poco, independientemente de considerar que debemos que generar inercias para mejorar esta situación, creo que este es un factor que ha estado presente en la historia de nuestro país y que incidirá en la posible desaparición del periódico impreso. En los años 80 Manuel Buendía revelaba

a) Comparativamente a su población y a su desarrollo en otros órdenes, México tiene un bajo índice de compradores y lectores de periódicos. (No importa aquí analizar las causas; es simplemente un hecho incontrovertible. Las estadísticas internacionales pueden verse en la UNESCO)

b) Los principales periódicos existentes -con varios lustros de vida- han hecho tipos especiales de lectores y, lo que es mejor para tales publicaciones, cada una tiene un núcleo de fieles, que difícilmente se arriesgarán a dejar su periódico para irse con otro.

A casi 30 años de haberse publicado por primera vez, las palabras de quien fuera autor de la columna Red Privada (independientemente de la aparición de la Internet y los cambios que se generaron en el consumo de información), están vigentes. La lectura de cualquier tipo de texto impreso, sea periódico o libro, no es una actividad cotidiana en la mayoría de los habitantes de México. ¿Quiénes son los que consumen noticias en la red?, ¿cómo lo hacen?, ¿qué tanto se lee en estos espacios virtuales?, ¿qué edades tienen? ¿de qué manera se han modificado los consumos?

Es claro que hacen falta investigaciones serias que ayuden a dar respuesta a esas preguntas, pero sin pensarlo mucho sí podemos afirmar una diferencia elemental es el asunto táctil relacionado con el cuerpo. No es lo mismo la manipulación del objeto periódico por parte del sujeto (el tener que desplazarnos hasta el puesto más cercano para adquirirlo, la posición física que se adquiere al leerlo, incluso para guardarlo y los posibles dobleces que conlleva) que el acceso a la pantalla de la computadora, teclado, mouse y el ciberespacio desde el entorno de privado del hogar a la hora que se disponga, a las noticias y la cantidad de sitios que se quiera. Ahí ya hay un cambio en los comportamientos. No fue casual que la Unión Europea encargara a Pierre-Levy en 1997 el informe que ahora conocemos con el título de “Cibercultura”, que es una reflexión sobre el significado de los cambios que las tecnologías digitales y la world wide web estaba trayendo en las personas de esa zona del mundo, las modificaciones de conductas fue uno de los resultados.

Avance de la serie House of cards, primera temporada

producida por David Fincher

 

Las formas que han adoptado las empresas editoras de periódicos al tratar de no rezagarse ante los cambios tecnológicos de la época, han implicado la apertura de sitios en Internet, el servicio de descarga del diario en versiones digitales para dispositivos móviles, la generación de una hemeroteca digital; y en sus páginas web la presentación de noticias actualizadas a lo largo del día, la posibilidad de buscar una interacción con el usuario, que no sólo lee sino que también tiene la oportunidad de hacer comentarios sobre casi todos las noticias y artículos que se publican, y de compartirlas en las redes sociales; la convergencia de otros medios como el video y el audio generadas por el mismo periódico o por otro sitio.

Todos estos elementos infieren en la construcción del nuevo discurso, las mismas instituciones generadoras de información (gobiernos, empresas, iglesias, ong’s, partidos políticos) de todo el mundo, se han acoplado a los cambios tecnológicos y contribuyen desde sus trincheras virtuales a la construcción del imaginario donde la verdad se ha metamorfoseado, ha sido renovada desde los mismos lugares que otras épocas, pero tiene un nuevo miembro en “la mesa de redacción” que la genera: el usuario.

Trailer de la película El periódico (1994), de Ron Howard

 

Las nuevas formas han generado conceptos como el de “cultura participativa” en donde el usuario tiene un lugar central, Jenkins nos dice

El término “cultura participativa” contrasta con nociones más antiguas del espectador mediático pasivo. Más que hablar de productores y consumidores mediáticos como si desempeñasen roles separados, podríamos verlos hoy como participantes que interaccionan conforme a un nuevo conjunto de reglas que ninguno de nosotros comprende del todo. No todos los participantes son creados iguales. Las corporaciones, e incluso los individuos dentro de los corporativos, ejercen todavía un poder superior al de cualquier consumidor individual o incluso al del conjunto de consumidores. Y unos consumidores poseen mayores capacidades que otros para participar en esta cultura emergente.

Independientemente del grado de influencia que el usuario tiene en las páginas informativas, antes no contaba con nada, hoy -mucho o poco- su voz se hace escuchar.

 

Conclusiones

Los consumos de información noticiosa han cambiado sustancialmente con la llegada de las tecnologías digitales. La desaparición del periódico impreso vive sus últimos años ante la aparición de consumidores de noticias más participativos, que han encontrado en las formas que en el ciberespacio se proponen, una forma de contribuir en la construcción del discurso.

La verdad que se enuncia en los códigos de ética periodística no es más que una etiqueta que: a) busca seducir a los lectores, convencerlos de la fidelidad de la información, b) a los reporteros, periodistas y demás personal que labora en los periódicos, de que trabajan teniendo como tótem una verdad que es única, y c) contribuye al imaginario social y al sistema de creencias de cada lugar en que se invoca.

La prensa impresa en nuestro país padece de los mismos vicios y enfermedades que el resto del mundo, la reciente globalización ha acelerado los tiempos y le ha aproximado tecnologías de primer mundo que ayudan al traslado de información a las plataformas digitales. La verdad también se reconfigura en el medio periodístico nacional e intenta colocar en su avatar del ciberespacio todas su capacidades y fuerzas discursivas, pero también ha adquirido nuevas y ventajosas características que la hacen más atractiva y fuerte. El periódico terminará su ciclo en los años que vienen, indudablemente se resistirá a dar su último suspiro, luchará por sobrevivir al lado de quienes viven de esa industria editorial (informadores, distribuidores y vendedores) pero terminará por ceder al cambio. Lo analógico entregará las últimas llaves de la casa al espacio virtual.

Trailer de la película Ciudadano Kane (1941), de Orson Welles

 

Referencias

– Barroso, Porfirio. “Códigos de deontología periodística: análisis comparativo”, Universitas, Revista de Ciencias Sociales y Humanas, Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador, 141-176, julio-diciembre 2011, No. 15, 36 páginas.

– Buendía, Manuel. Ejercicio periodístico. Fundación Manuel Buendía, México, 1996.

– Foucault, Michel. Microfísica del poder. Las ediciones de La Piqueta, Madrid, 1992.

– Granados Chapa, Miguel. Excelsior y otros temas de comunicación. El Caballito, México, 1980.

– Jenkins, Henry, Convergence Culture. La cultura de la convergencia de los medios de comunicación, (Barcelona), Paidós, 2008.

– Lévy, Pierre. Cibercultura. La cultura de la sociedad digital. Anthropos-Universidad Autónoma Metropolitana, México, 2007.

– Marín, Carlos. Manual del periodismo. Grijalbo, México, 2004.

– Rivadeneira Prada, Raúl, Periodismo. La teoría general de los sistemas y la ciencia de la comunicación, México, Trillas, (1977) 1991.

 

INTERNET

http://www.periodistasenlinea.org/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=12768&mode=thread&order=0&thold=0, con fecha 4 de junio de 2009, consultada el 30 de marzo de 2014.

http://www.letraslibres.com/revista/columnas/la-lectura-en-mexico1, abril de 2007, consultada el 30 de marzo de 2014.

www

El 12 de marzo de 1989, el investigador británico Tim Berners Lee describió en un informe para el CERN el protocolo para la transferencia de hipertextos, lo que un año después sería la World Wide Web.

Las impronunciables tres W que preceden a la mayoría de direcciones de Internet nacieron ahora hace justo 25 años. Su inventor, un nombre ya mítico, fue Tim Berners-Lee; y, por una vez, el lugar a este lado del Atlántico, concretamente en una oficina del edificio número 31 del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), cerca de Ginebra.

Berners-Lee no inventó Internet. La red global se diseñó a mediados de los 70 y empezó a funcionar oficialmente en 1983, fruto de un proyecto de origen militar. Internet es básicamente hierro: Enjambres de ordenadores conectados entre sí, que comparten un protocolo o normas de conexión: Algo así como la lingua franca que les permite entenderse unos con otros. Y gracias a eso pueden ofrecer ciertos servicios como el correo electrónico o la transferencia de datos.

La Web, así, con mayúscula, en cambio, es intangible: La componen documentos, imágenes, sonidos repartidos por todo el mundo… Se estima que su volumen puede estar por los 1.5 zettabytes. Y aumentando, de minuto en minuto. El prefijo zetta implica un uno seguido de 21 ceros… Por encima de él solo queda definido el prefijo yotta (24 ceros). Después, habrá que inventar nuevas palabras

“Propuesta vaga pero emocionante”, escribió su jefe de departamento cuando le presentó el proyecto

El propio Berners-Lee describe ambos (Internet y la Web) como millones de elementos conectados entre sí. Pero mientras que en Internet son ordenadores conectados por cables y otros medios físicos, la Web es mucho más abstracta: una telaraña de información, en la que las conexiones son los enlaces de hipervínculo. Cada vez que, en su PC, usted hace clic sobre una palabra subrayada, que le conduce a otra página, está utilizando una de esas conexiones.

La idea de la Web no fue fruto de una repentina inspiración. Berners-Lee había empezado a trabajar en el CERN en 1980. Allí trabajaban entonces unas 10.000 personas, diseminadas por muchos centros, que se comunicaban entre sí por los únicos medios disponibles: Simple correo electrónico o envío de ficheros.

LA NOTA CONTINUA EN:

http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2014/03/11/actualidad/1394554623_973239.html

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* Fueron creados hace 32 años por Scott Fahlman; ahora son lingua franca
* Parecerán torpes e infantiloides, pero en la era de los quick-clicks y los mensajes instantáneos sirven para comunicarnos en una forma que va un paso más allá de lo puramente textual

Tal vez los lectores no conocen al profesor Scott Fahlman, de la Universidad Mellon Carnegie de Estados Unidos, pero, les guste o no, ese experto en computación cambió el cableado mental de todos nosotros. En 1982 estaba escribiendo en el tablero de avisos de una universidad especializada en electrónica y se le ocurrió un comentario en broma acerca de un elevador en el campus. Para que nadie creyera que era una advertencia de peligro real, terminó su letrero con un 🙂 y sugirió que sus colegas hicieran lo mismo. También promovió 😦 como signo de seriedad.

En cuestión de días el símbolo dos puntos-guión-paréntesis se había extendido por el campus, y en un mes había incursionado en la Universidad de Stanford, montado en un mensaje de correo electrónico. Treinta y dos años después, los emoticones son tan ubicuos en línea como Cara Delevingne. Fue como en los días de los barcos de vela, cuando los exploradores llegaban a una nueva isla, se iban y dejaban una colonia de ratas, señala Fahlman. Al extenderse la Internet, también se propagaron las caritas sonrientes.

CONTINUA EN http://www.jornada.unam.mx/2014/02/21/espectaculos/a11n1esp

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Son 6 millones de estudiantes los que actualmente están tomando alguna clase en Coursera, un centro de educación en línea gratuita. Para tener una idea: es el equivalente a casi  20 veces el alumnado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) durante todo el 2013.

Esta “universidad” de los nuevos medios y su legión de estudiantes nos recuerdan que en Internet, además de la comunicación, también es importante el crecimiento personal.

Si bien los posgrados en línea son cada vez más comunes, hay muchas otras modalidades de estudio que han emergido recientemente.

En parte, esto se debe a la flexibilidad que permiten dos propiedades de la Red: la comunicación instantánea e interactiva (como en conferencias, chats, ejercicios y redes sociales) y la administración de contenido (archivos, calendarios, gestión de publicación y roles de usuario).

Estas fuerzas “opuestas” coinciden en la nueva oferta educativa. Nos permite no solo hablar de distintos niveles, sino también de distintos ritmos. Ahora hablamos de MOOCs (cursos masivos en línea), de webinars (seminarios en Web), de cursos “certificados” en línea y también de apps que enseñan.

Los estudiantes tienen la posibilidad de escoger la guía puntual de un profesor, de aprender junto con una comunidad, o bien, sin ninguna agenda, de poder hundirse en las lecturas y ejercicios siguiendo sus propios tiempos.

La nota continúa en:
http://www.reporteindigo.com/piensa/sustentabilidad/harvard-un-click-de-distancia

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Arturo Sánchez Jiménez

Periódico La Jornada
Lunes 10 de febrero de 2014, p. 41

Estar siempre conectados a la red, ya sea mediante una computadora, una tableta o un teléfono, nos satura de información que vuelve a nuestras mentes dispersas. Y los celulares, Internet y otras tecnologías de la información también son usadas por los niños, quienes crecen con ellas.

A esto no se le puede dar la vuelta, las tienen y las van a tener a lo largo de su vida, así van a vivir. Lo que tenemos que hacer es dotarlos, con la misma tecnología, de capacidad de análisis y pensamiento, opina Juan Carlos Olmedo, director del Departamento de Estudios Culturales del Tecnológico de Monterrey y coordinador de Mati-Tec, un proyecto de enseñanza dirigido a niños de primaria, quienes aprenden matemáticas en teléfonos inteligentes.

Hoy es común que las mentes padezcan dispersión absoluta y falta de profundidad a causa de su contacto permanente con las tecnologías. Olmedo pone un ejemplo: Le puedes pedir a un alumno de preparatoria 200 hojas de un proyecto y en 20 minutos las tiene. ¿Pero cuánto de eso habrá leído? ¿Cuánto recordará? Hoy se tiene acceso a mucha información, en cambio antes sólo tenías tres libros, debías leerlos detenidamente, analizarlos, aprenderlos.

Sin embargo, dice, no se puede volver al pasado. “La tecnología está aquí y nos toca vivir con ella, además de que –en su opinión– puede ser una herramienta muy poderosa para la educación infantil, siempre que los niños sean guiados y acompañados por padres y maestros para que no se aislen y aprendan a elegir de entre el mar de información a la que pueden acceder”.

CONTINUA EN
http://www.jornada.unam.mx/2014/02/10/sociedad/041n2soc

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Lo que vieron mis ojos fue simultáneo:
lo que transcribiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es.

J. L. Borges

Xabier J. Coronado

A finales del pasado siglo, la irrupción en el marco de la sociedad humana de internet –un conjunto descentralizado de redes de comunicación interconectadas–, ha significado una revolución en muchos aspectos. El laberinto de la red de redes se ha convertido en una galaxia en expansión que invade nuestra vida cotidiana; se trata de un acontecimiento que marca con claridad una frontera histórica: la era digital.

La revolución virtual

Aunque la primera red interconectada se remonta a finales de 1969, cuando se establece el enlace entre la UCLA y la Universidad de Stanford, no es hasta 1990 cuando comienza a extenderse la Red Informática Mundial (World Wide Web), lo que conocemos por “la web” o “triple w”, un sistema de distribución de documentos interconectados de hipertexto y multimedia accesibles vía internet. Después de veinte años de propagarse, la web se ha convertido en algo indispensable para la mayor parte de la sociedad, tanto a nivel laboral como en el campo de las relaciones personales.

La revolución tecnológica es un movimiento global que se transforma vertiginosamente y el ser humano no es totalmente consciente de lo que está sucediendo y de las repercusiones que –a corto, mediano y largo plazo– tendrá en la evolución de la sociedad. En un principio el fenómeno del correo electrónico y, posteriormente, la propagación de las redes sociales a través de la llamada web 2.0, cambiaron radicalmente nuestra manera de comunicarnos. Este camino tecnológico provoca cambios que nos obligan a replantear muchas cosas.

Ante esta realidad virtual tan determinante, las transformaciones se están produciendo a todos los niveles y a veces de forma radical: las instituciones educativas, el sistema económico, la vida política y el mundo cultural se han visto impulsados a modificar sus dinámicas de funcionamiento; por su parte, una cifra incalculable de individuos han cambiado la manera de relacionarse con su entorno social. La vida diaria está inmersa en un marco virtual que cada vez ocupa más nuestro tiempo.

Las áreas del conocimiento y la creación también se han visto afectadas y el nuevo escenario rompe moldes. Las manifestaciones artísticas están sufriendo el embate de las nuevas tecnologías y se abren posibilidades aún por explorar.

Literatura y nuevas tecnologías

La literatura ha sido, entre las artes, una de las más turbadas y seducidas por las nuevas tecnologías; fue precisamente un escritor visionario, Arthur C. Clark, quien, en 1970, en un artículo firmado por Wernher von Braun para la revista Popular Science, anunciaba lo que estaba por llegar: “Imagina una consola en tu oficina que combina, oprimiendo un botón, los servicios de un teléfono, una televisión por cable, una fotocopiadora y una pequeña computadora electrónica conectada a un sistema sincronizado satelital; esta consola podrá poner todo el conocimiento acumulado del mundo al alcance de las manos.”

Los nuevos tiempos exigen una reconsideración sustancial de la literatura porque los conceptos de libro, escritura y lectura están cambiando. La puesta en escena de otros elementos creativos –el hipertexto, la imagen en movimiento, la música o el dibujo–, multiplica las posibilidades del discurso narrativo y la producción de obras nuevas. La industria editorial se reorienta y el libro cede paso a soportes digitales que facilitan la autoedición.

En estos tiempos debemos adaptarnos a leer los libros en un dispositivo electrónico: es ganancia para la literatura y la lectura. Los libros digitalizados cambiaron el panorama de la edición y difusión de textos: papel y tinta van desapareciendo. El libro digital genuino difiere en muchos aspectos del digitalizado: no tiene antecedente físico y pone en juego planos virtuales de textos, imágenes y sonidos al servicio del hecho narrativo. El uso de la computadora para la creación literaria permite al texto electrónico ser multilineal, multimedial e interactivo, aspectos que le confieren su naturaleza virtual irreversible.

Es indudable que se están produciendo novedades y cambios en aquello a lo que estábamos acostumbrados, aunque tales transformaciones todavía no se procesan del todo bien y deberá pasar tiempo para tener una idea clara de lo que suponen. Un factor importante es que los aparatos multifuncionales son relativamente asequibles y su uso se facilita por cuestiones económicas de consumo. Con sólo intentarlo, cualquiera puede grabar imágenes y sonido, escribir en varios formatos, dibujar, y un largo etcétera de posibilidades; por eso en la red hay de todo y mucho es experimental o improvisado. Un dato: en diversas universidades ya existen asignaturas de narrativa digital, revistas, páginas web y premios que son el vivero de una nueva generación de escritores.

Los escritores siempre han sido reflejo de su tiempo, sus obras aportan imágenes que interpretamos mentalmente, porque leer establece vínculos, significa dialogar y los libros han sido interlocutores de la evolución del pensamiento humano. El puente establecido entre escritor y lector adquiriere nuevas dimensiones gracias al soporte digital. Este panorama, donde se abren otras formas de construir y difundir en el mundo literario, es una realidad incuestionable y nos invita a reflexionar desde posturas abiertas sobre la llamada literatura digital.

TEXTO TOMADO DE LA JORNADA SEMANAL Y QUE CONTINÚA EN http://www.jornada.unam.mx/2014/01/12/sem-xabier.html

Orgulloso maestro Vesalius.Sanguina y acrílico sobre MDF de 81 x 60 cm. Autor: Josué Vázquez

Orgulloso maestro Vesalius.
Sanguina y acrílico sobre MDF de 81 x 60 cm
Autor: Josué Vázquez

“La computadora nació para resolver problemas que antes no existían”


 Bill Gates

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”


Benjamín Franklin

Por  Adán Chávez

Hace ya algún tiempo que las computadoras empezaron a multiplicarse de manera exponencial, invadiendo cuanta área de conocimiento se topara en su camino. De los programas más sencillos, como los procesadores de palabras que pueden servir para elaborar escritos en todos los niveles educativos, a los más complejos, que ayudan al avance de la medicina o a la precisión milimétrica de las armas de guerra. Esto parece sacado de una película de ciencia ficción pero es una realidad para quienes pueden pagar tratamientos y/o dispositivos para cuidar su salud.


Dispositivo en celular para cuidar el corazón

De la educación informal a la formal, los sistemas informáticos son herramientas con las que se echa andar gran parte del imaginario cotidiano de quienes los operan, tanto los que dedican muchas horas de su día a los videojuegos, las redes sociales y portales de noticias, como los que encuentran en el Rincón del vago, Wikipedia, Slideshare  y Academia.edu (guardando las justas distancias entre cada uno de ellos) el apoyo para la realización de tareas escolares o trabajos académicos profesionales. Unos y otros (muchas veces son los mismos y con ambas ventanas abiertas en su pantalla), conforman prácticas de vida a partir de las TIC: computadoras, teléfonos celulares, tabletas, Smart Tv, consolas de videojuegos, y otros gadgets digitales en los que hardware y software funcionan a la par.

La digitalización del mundo es una realidad, un cambio en el que se quiera o no, se está inmerso; otras inercias semejantes lo han movido anteriormente con igual fuerza pero en distintas épocas y con otros recursos: la expansión del imperio romano, la conversión del mundo al cristianismo a partir de las Cruzadas y la evangelización de América y otras colonias europeas, la Ilustración, la Revolución Industrial, la democratización y la globalización. Sin querer, el Nuevo Orden Mundial, promulgado por Estados Unidos al desaparecer los sistemas socialistas al este del muro de Berlin, ha incluido la expansión de una cultura cibernética.

México participa activamente en la globalización con los tratados de comercio que ha firmado con distintos países, por lo que su proximidad con la conformación de una cibercultura propia no le es ajena. Sin embargo, la disparidad económica en su sociedad refleja los niveles de participación en este cambio tecnológico cultural, y uno de los espacios en que esto es evidente es en la escuela pública de nivel básico.

Como leíamos en la anterior entrega, algunos de los proyectos más importantes que ha implementado por el gobierno federal en turno son Enciclomedia (Fox), Habilidades Digitales para Todos (Calderón) y Mi Compu MX que consiste en la entrega de 220 mil mini laptops a alumnos de 5to y 6to de primaria en Colima, Tabasco y Sonora (Peña). Independientemente de su magnitud, ninguno de ellos ha logrado ser proyectos a largo plazo (ya veremos con las mini laptops), no hay la capacitación adecuada para docentes en el uso de las herramientas digitales que usan en el aula, el costo en los presupuestos de cada programa es altísimo, al termino de las administraciones se descubre el manejo turbio de recursos, y son flor de un día.

Debate televisivo de 2007 sobre Enciclomedia

En el programa Enciclomedia, hasta el año 2007, se habían gastado 20 mil millones de pesos del presupuesto, no sólo en poner un pizarrón digital y una computadora con una enciclopedia interactiva en 150 mil escuelas sino en la implementación del proyecto mismo desde el Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa (ILCE), no directamente en la Secretaría de Educación Pública. Para el 2011, el Estudio para la generación de indicadores y determinación de línea base para la evaluación del impacto social del Programa Enciclomedia, concluía entre otras cosas:

-El impacto social del Programa Enciclomedia es alto y positivo en el aspecto cuantitativo, que se refleja en promedios numéricos superiores a la media de la evaluación de las políticas públicas nacionales (…).

A pesar de que

–  La capacitación sigue siendo la principal área de oportunidad (así se dice en lenguaje neoliberal problema) detectada tanto por profesores como por directores, pues en la actualidad se considera que el Programa Enciclomedia se subutiliza por la falta de conocimiento y desarrollo de habilidades técnicas.

Y que

-Existen oportunidades importantes en materia de comunicación, de entre las que destaca el hacer del conocimiento público que el Programa Enciclomedia tiene su oportunidad de continuidad a través del Programa de Habilidades Digitales para Todos y que no implica la supresión de equipos y contenidos, como algunos participantes infieren a partir del hecho de que los contratos con los integradores vencen en 2010[I].

Enciclomedia en escuela primaria

Por más “positiva” que fuera la enciclopedia interactiva comunitaria para alumnos de 5to y 6to de primaria, terminó por desaparecer dando paso a otro plan aún más efímero: Habilidades Digitales para Todos (HDT), que estaba comandado por el subsecretario de Educación Básica, Fernando González Sánchez, yerno de Elba Esther Gordillo; a pesar de haber costado 10 607 millones de pesos, entre 2010 y 2012, en equipamiento de algunas escuelas primarias, HDT es cancelado por  la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, quien consideró que era obsoleto, y de que la Auditoría Superior de la Federación detectó anomalías presupuestales y probable daño al erario[II].

Fernando González Sánchez explicando HDT

Mientras que la entrega de mini laptops a alumnos de 5to y 6to grado de primaria en tres estados es el caballito de batalla de la presente administración. El programa está enmarcado por el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018[III] que se propone como una de sus metas educativas el alcanzar una Sociedad del Conocimiento[IV], además de implementar una Estrategia Digital Nacional.  En el PND, se considera que

Las habilidades que se requieren para tener éxito en el mercado laboral han cambiado. La abundancia de información de fácil acceso que existe hoy en día, en parte gracias al Internet, requiere que los ciudadanos estén en condiciones de manejar e interpretar esa información. En específico, la juventud deberá poder responder a un nuevo ambiente laboral donde las oportunidades de trabajo no sólo se buscan, sino que en ocasiones se deben inventar ante las cambiantes circunstancias de los mercados laborales y la rápida transformación económica.

Por lo que entre sus estrategias se dispone a promover la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y comunicación en el proceso de enseñanza-aprendizaje y tres líneas de acción en este sentido: 1) Desarrollar una política nacional de informática educativa, enfocada a que los estudiantes desarrollen sus capacidades para aprender a aprender mediante el uso de las tecnologías de la información y comunicación, 2) Ampliar la dotación de equipos de cómputo y garantizar conectividad en los planteles educativos, y 3) Intensificar el uso de herramientas de innovación tecnológica en todos los niveles del Sistema Educativo.

Pero ¿Cuáles son las diferencias con los programas anteriores? La entrega de equipos portátiles personales a estudiantes de primaria de tres estados no es la solución al rezago digital, si el plan a 2018 es entregar un equipo por persona a cada estudiante de estos grados escolares, seguirá habiendo rezago en los estados que lo reciban los últimos meses del sexenio (si es que esto ocurre), por no decir que los primeros, Colima, Sonora y Tabasco, (y así sucesivamente en los que sean ‘segundos’, ‘terceros’, etc.), no recibirán dotación de equipos portátiles nuevos en los años venideros, ya que fueron ‘mano’ en la repartición del 2013.  Aunque habría que aclarar que el futuro en este tenor no es claro,  pues no se han dado a conocer los planes concretos del gobierno en ese sentido, lo que sí es público es la intención de ahorrar todo lo posible en sus primeras etapas, para que otros asuman el costo de la entrega de equipos, investigación y producción de softwares.

En el documento Consideraciones para la donación integral del programa piloto ‘Entrega de Tabletas 1:1’[V], la Presidencia de la República invitó a

… la industria del ramo de la Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), personas físicas o morales, asociaciones de la sociedad civil (…) a colaborar voluntariamente en la “donación” de la solución integral  para someter a prueba sus propuestas tecnológicas, en el contexto del funcionamiento real en las escuelas públicas y contribuir con ello a la equidad social, la igualdad de oportunidades y la disminución de la brecha digital, a través del Programa Piloto de Inclusión Digital.

Promocional de Mi Compu MX  del Gobierno de la República

El cual planea realizar en aulas de 5to y 6to grado de primaria de escuelas públicas de Guanajuato, Querétaro y Morelos, en los años 2013 y 1014. Y en el que se está convocando a participar en una prelicitación todo incluido, tanto hardware –tabletas- como software especializado, que se piden a donación a cambio de considerar ‘las mejores’ propuestas en futuras adjudicaciones. Y aunque se aclara en el texto que “La donación de la solución integral, no implicará la contratación posterior de ningún bien y/o servicio por parte de la CEDN, de la SEP o de las Autoridades Educativas Estatales (AEE)”, por otra parte se señala que “El escalamiento de este Programa Piloto dependerá de los resultados del mismo”.

Las efectos, en todos los sentidos, de la entrega de mini laptops y/o tabletas a algunos estudiantes 5to y 6to grado de primaria de diferentes generaciones, se verán no en 2018, sino en 2019 cuando el saldo por las reformas políticas, energética y educativa pase la factura al partido en el poder. A cinco años de que eso ocurra invariablemente, resulta pertinente preguntarse ¿Qué se espera que aprendan quienes reciban los equipos? ¿Qué estrategias didácticas se están construyendo para su aprovechamiento en el aula? ¿Cómo planea incluirse en la currícula ese conocimiento? ¿Cuándo se resolverá el problema de conectividad a Internet en las escuelas de educación básica? ¿De qué manera se medirán los resultados de este aprendizaje? ¿Cómo están interviniendo las principales instituciones de educación superior  (UNAM, UAM, IPN, CINVESTAV, UPN) en el diseño de estrategias digitales aplicadas al currículo?  ¿Será Mi Compu MX un programa clientelar o un programa clave en la construcción de una cibercultura escolar en México?


[I] Estudio para la generación de indicadores y determinación de línea base para la evaluación del impacto social del Programa Enciclomedia, consultada en http://www.hdt.gob.mx/hdt/assets/HDT/EstudioimpactoEnciclomedia.pdf

[III]  Consultado en http://pnd.gob.mx/wp-content/uploads/2013/05/PND.pdf el 2 de enero de 2014.

[IV] Sociedad de Conocimiento: “La noción ‘sociedad de conocimiento’ fue utilizada por primera vez en 1969 por un universitario, Peter Drucker, y en el decenio de 1990 fue profundizada en una serie de estudios detallados publicados por investigadores como Robin Mansell o Nico Stehr. Esta noción (…) nació a finales de los años sesenta y principios de los setenta, casi al mismo tiempo que los conceptos de ‘sociedades del aprendizaje’ y de educación para todos a lo largo de la vida, lo cual no es precisamente una casualidad”.

UNESCO. Hacia las sociedades del conocimiento. París, Unesco, 2005.
Consultada en http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001419/141908s.PDF el 2 de enero de 2014.

[V] Consideraciones para la donación integral del programa piloto ‘Entrega de Tabletas 1:1, en http://basica.sep.gob.mx/pres_piloto_tabletas.pdf, consultada el 2 de enero de 2014

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Periódico La Jornada
Sábado 28 de diciembre de 2013, p. 7

Nueva York, 27 de diciembre.

Un coctel de intolerancia flagrante con mala ortografía. Añada una pizca de escribir todo en mayúsculas. Por último, una amenaza violenta y ya está: una receta para los peores comentarios en línea, el azote en Internet.

Cúlpese al anonimato, a los políticos, a la naturaleza humana. Como sea, han aumentado en la red los sitios que reinan en la frontera más indómita de los comentarios en línea.

Compañías como Google y The Huffington Post intentan de todo, desde desplegar moderadores hasta obligar a las personas a que utilicen sus verdaderos nombres, a fin de restablecer un discurso respetuoso.

Algunos sitios, como Popular Science, han suprimido la opción para que se escriban comentarios.

Este tipo de esfuerzos ponen a los sitios en una posición delicada. Los comentarios de los usuarios añaden chispa y frescura a los videos, textos y música; además, cuanto mayor tiempo pasen los visitantes para leerlos y cuanto mayor número de veces regresen, más puede cobrar el sitio por publicidad.

Ataques de tinte político

Lo que las páginas de Internet no desean es el tipo de vulgaridades sin atractivo, como las que desencadenó recientemente un artículo en CNN.com sobre la Ley de Atención Médica Asequible.

Si por mí fuera, ustedes liberales progresistas que destruyen este país, estarían colgando de la horca por traición, aunque la gente ya está despertando. Yo en su lugar tendría mucho miedo, escribió alguien con el nombre de JBlaze.

YouTube, que pertenece a Google, ha sido por mucho tiempo lugar de algunos de los comentarios más inmaduros y gramaticalmente incorrectos en Internet.

El sitio causó revuelo el mes pasado, cuando comenzó a solicitar a los usuarios que se inscribieran en Google Plus para dejar un comentario.

Nota completa en

http://www.jornada.unam.mx/2013/12/28/espectaculos/a07n1esp